viernes, 1 de junio de 2012

¿Test de olfato para el alzhéimer?

Son muchos los estudios científicos que han encontrado algún grado de asociación entre la hiposmia -reducción de la capacidad del olfato- y la presencia de enfermedad de Alzheimer. Sin embargo, hasta ahora no se había estudiado de manera sistematizada la posibilidad de que la disminución del olfato pudiese tener valor predictivo para el diagnóstico del alzhéimer y que, por tanto, los tests de evaluación de la capacidad olfativa pudiesen a su vez tener valor predictivo para la enfermedad de Alzheimer.

Un grupo de investigadores ha realizado una revisión con análisis sistematizado de los estudos publicados hasta la fecha y que han encontrado asociación entre la enfermedad de Alzheimer y la pérdida o disminución del olfato, y los resultados se han publicado en la revista The Laryngoscope (en inglés).

Tras completar el estudio, los autores no han conseguido encontrar una relación estadísticamente significativa entre la reducción del olfato y la predicción de la presentación del alzhéimer.

En sus conclusiones finales, los autores afirman:
"Aunque existe evidencia sugestiva de una asociación entre la disminución del olfato y la enfermedad de Alzheimer, se necesitan estudios de cohorte longitudinal rigurosamente diseñados para clarificar el valor de los test de evaluación olfatoria en la predicción de la aparición de enfermedad de Alzheimer".
De esta manera, el hallazgo de un método simple, preciso y a la vez barato para predecir el comienzo de la enfermedad de Alzheimer sigue siendo un objetivo valioso pero esquivo para los médicos.

viernes, 23 de diciembre de 2011

El pescado protege del Alzheimer

Un nuevo estudio, presentado en la XCVII Asamblea Científica y Reunión Anual de la Radiological Society of North America viene a reafirmar el papel protector de la ingesta de pescado en relación con el riesgo de sufrir enfermedad de Alzheimer.

La novedad de este estudio consiste en que diferencia entre las distintas formas de cocinar el pescado, de manera que en sus resultados solo ha encontrado un papel protector para el pescado horneado y para el hecho a la parrilla, pero no para el frito ni para el hervido.

El efecto protector, que atribuyen en parte al contenido del pescado en ácidos grasos omega-3, necesita del consumo de pescado horneado o a la parrilla entre una y cuatro veces por semana.

viernes, 9 de diciembre de 2011

Web de divulgación sobre el Alzheimer

Se trata de un sitio web interesante, al recopilar en sus páginas las últimas noticias de divulgación sobre la enfermedad de Alzheimer, continuamente actualizadas, además de multitud de enlaces a otros sitios web que tratan sobre la misma temática.

El enlace para acceder al sitio es: http://alzheimer.35webs.com/

viernes, 25 de noviembre de 2011

El peso muy bajo, asociado al Alzheimer

En varios estudios se había encontrado ya anteriormente una asociación entre las alteraciones del peso corporal, tanto por exceso como por defecto, y el riesgo de deterioro cognitivo y demencia, incluyendo a la enfermedad de Alzheimer.

Un estudio recién publicado en la revista Neurology ha encontrado una especial relación entre el peso muy bajo (inferior a 25 kg/m2) y la enfermedad de Alzheimer en particular, comprobando mediante técnicas de imagen la carga de lesiones propias de esta enfermedad en los cerebros de todos los sujetos participantes.

Mediante esas técnicas de imagen (captación del Complejo B de Pittsburgh), los autores han comprobado que hay una mayor carga de placas de amiloide y ovillos neurofibrilares (las lesiones microscópicas cerebrales típicas del Alzheimer) en personas con bajo peso, tanto en aquellas cognitivamente normales como en las que sufren deterioro cognitivo leve, lo cual apoya hallazgos previos sobre cambios sistémicos en las fases más precoces de la enfermedad.

En cambio, el deterioro cognitivo leve en las personas con exceso de peso parece deberse más probablemente a un origen fisiopatológico heterogéneo, de acuerdo con los resultados de este estudio.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Frecuente uso de medicamentos antagónicos con los del Alzheimer

Un estudio publicado en la revista Journal of the American Geriatrics Society ha encontrado que es más frecuente de lo que se pensaba el uso simultáneo de medicamentos para el Alzheimer y otros que tienden a reducir sus efectos terapéuticos.

En el estudio se investigaron las prescripciones hechas a más de 5.600 sujetos que habían iniciado tratamiento para el Alzheimer con anticolinesterásicos (tacrina, donepecilo, rivastigmina o galantamina) entre los años 2000 y 2007.

Se vio que el 37% de estos pacientes estaban tomando al mismo tiempo medicamentos anticolinérgicos -antagonistas de los anticolinesterásicos-. Un 23% estaban tomando ya los anticolinérgicos cuando se inició en ellos el tratamiento para el Alzheimer, y un 25% los siguió tomando simultáneamente durante 12 meses o más.

Los medicamentos anticolinérgicos tienen en general efectos negativos sobre la cognición en pacientes ancianos, y en mayor medida si estos padecen demencia, aumentando el riesgo de empeoramiento cognitivo y de cuadros confusionales agudos. Pueden haber sido prescritos por trastornos gastrointestinales, alérgicos, incontinencia urinaria, depresión y enfermedad de Parkinson, entre otros.

Los más comúnmente hallados en este estudio fueron los bloqueadores de la histamina, y entre ellos fue la ranitidina -muy frecuentemente utilizada en la úlcera gastroduodenal y como "protector" gástrico- el que apareció implicado con mayor frecuencia.

Este estudio ha demostrado además que el riesgo de que un paciente con Alzheimer esté tomando ambos tipos de medicación simultáneamente aumenta paralelamente al número de médicos que visitan regularmente al sujeto: a más médicos, mayor riesgo. Esto podría evitarse en parte si los familiares del paciente aportasen siempre toda la medicación que toma el enfermo cada vez que acuden a un médico, ya que los registros electrónicos no siempre están totalmente actualizados.