miércoles, 9 de noviembre de 2011

El ictus es generalmente peor en personas con demencia

Un estudio publicado en la revista Neurology indica que el ictus -también conocido como accidente vascular cerebral- es más severo en el paciente con demencia previa, y además suele evolucionar peor.

Los datos de este estudio muestran que los pacientes con demencia previa que sufren un ictus suelen tener una edad más avanzada, el ictus que sufren suele ser más grave, y entre ellos es más frecuente la presencia de fibrilación auricular, enfermedad cardíaca que contribuye a ensombrecer el pronóstico.

Además, los pacientes con ictus y demencia previa suelen tener más problemas para ser admitidos en las unidades de ictus de los hospitales, y a ser incluidos en protocolos de trombolisis -técnica que trata de disolver el coágulo que obstruye el riego sanguíneo cerebral en el ictus isquémico-.

Todo esto contribuye a que la discapacidad que sufre el paciente tras el ictus sea mayor en los que tenían demencia previa, y que tales sujetos tengan más difícil el poder volver a su lugar de residencia previo, fuese su domicilio o una institución carente de los cuidados ahora necesarios.

Esta asociación al ictus de una mayor discapacidad y una tasa más alta de institucionalización en los sujetos con demencia previa, condiciona un importante reto para los sistemas nacionales de salud.

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