martes, 15 de febrero de 2011

El alto riesgo de las bebidas energéticas

Las bebidas energéticas pueden constituir un elevado riesgo para la salud, especialmente en el caso de niños y adolescentes, sabiéndose que prácticamente el 50% de estos últimos las consumen con alguna frecuencia.
Las bebidas energéticas están clasificadas como suplementos nutricionales, y gracias a esto no tienen que respetar los límites establecidos para la cafeína que tienen otras bebidas, como por ejemplo los refrescos de cola o de té. Además, como tampoco son medicamentos, están libres de los controles sanitarios que tienen estos últimos en cuanto a composición y seguridad.
Un solo bote de la mayoría de estas bebidas puede superar hasta en 4 veces la dosis máxima tolerable de cafeína (unos 100 mg/día en adolescentes), aparte de que aportan más cafeína aún "camuflada" en otros componentes, como guaraná, nuez de cola, yerba mate o cacao.
No solo eso, sino que no existen estudios científicos suficientes que hayan evaluado todos los posibles efectos de las interacciones entre las distintas sustancias que componen este tipo de bebidas, aunque este estudio aporta que algunos de esos componentes, como el 5-hidroxitriptófano, la vinpocetina, la yohimbina y el gingseng cuentan con el potencial necesario para interactuar entre sí y con la cafeína para producir efectos tóxicos.
Varios estudios de casos de toxicidad llevados a cabo en Alemania, Australia y Nueva Zelanda han encontrado numerosos efectos secundarios asociados al consumo de las bebidas energéticas: daño hepático, fallo renal, trastornos respiratorios, agitación, confusión, convulsiones, alteraciones psicóticas, náuseas, vómitos, dolor abdominal, taquicardia, arritmias cardíacas, hipertensión, infarto de miocardio, insuficiencia cardíaca y muerte, entre otros. Toda esta información ha sido publicada en un amplio estudio de revisión en la prestigiosa revista Pediatrics, órgano oficial de la Academia Americana de Pediatría.
El Dr. John P. Higgins, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Texas en Houston, ha comentado que este estudio aporta un excelente compendio del conocimiento actual acerca de las bebidas energéticas, cuyo márketing está enfocado especialmente a varones preadolescentes, adolescentes y adultos jóvenes.
En palabras del Dr. Higgins, "el hecho de que un niño pueda ir a una tienda de comestibles o a un supermercado y comprarlas allí y consumirlas, es escalofriante".

sábado, 5 de febrero de 2011

Síndrome metabólico y deterioro intelectual en la vejez

El padecer síndrome metabólico (ver más abajo en qué consiste) aumenta significativamente el riesgo de sufrir deterioro intelectual cuando seamos mayores, de acuerdo con los datos de un amplio estudio realizado en Francia, y que se publica en la revista científica Neurology.
Otro motivo para que nos cuidemos un poquito más, si queremos tener una vejez más saludable. No se trata de añadir años a la vida, sino vida a los años.
El síndrome metabólico es un importante factor de riesgo cardiovascular, y su diagnóstico lo marca la presencia simultánea de 3 o más anomalías de entre las siguientes:
  • Tensión arterial elevada (una máxima mayor de 130 o una mínima mayor de 85 mm de mercurio), o estar tomando tratamiento para la tensión (aunque esté bien controlada);
  • Perímetro abdominal elevado (más de 88 cm en la mujer, o más de 102 cm en el hombre);
  • Cifras altas de triglicéridos en ayunas (150 mg/dl o más);
  • Niveles bajos de "colesterol bueno" (colesterol–HDL), con menos de 50 mg/dl en las  mujeres o menos de 40 mg/dl en el hombre;
  • Glucosa alta en sangre (110 mg/dl o más en ayunas, o 200 mg/dl o más si no se está en ayunas), o estar en tratamiento antidiabético (aunque se esté bien controlado).